I wanna be like Stephen
A pesar de mi resistencia, cada vez me convenzo más de que el quid de la cuestión de lo complejo de las relaciones humanas está en la física.
Si, en la física... no me vengan a hinchar con las ciencias sociales, antropología, psicología y esas cosas de comunista jipi con bolsito de pana y matera repleta de pegotines del ché...(*)
(si, que conste que estudio psicología, pero no reniego de mi disciplina)
Solo pretendo dejar de idolatrar por un ratito a Freud, a Nietzche y a Reich, y me volveré una esclerótica cuasi-amorfa cual Stephen Hawking. (pero sin darle tanta pelota a los astros)
Aguante la física, señores...
Después de todo, todo es un gran campo de fuerzas en tensión constante...
Pero fuerzas y energías distribuidas PARA EL ORTO...
- Desear lo que no podemos tener...
- Tener lo que no deseabamos...
- Tener mucha guita, y ser un infeliz... y tener poca guita y también serlo.
- Sobrevalorar a nuestra pareja porque la anterior fue una mierda...
- O menospreciarla porque la anterior fue increíble...
- Presionar a nuestros hijos para que no hagan las embarradas que hicimos nosotros...
- Descargarse con el más débil...
...Y mil etcéteras más... (escucho ideas) Que demuestran que
las pequeñas desgracias de nuestra vida cotidiana tienen que ver con la mala distribución de fuerzas y energías.
Ojalá existiera una especie de Robin Hood de la física cuántica y Relativista... que vaya por el mundo re-distribuyendo los rencores, miedos y expectativas, a quien realmente les corresponden.
(*) - Si... bien o mal, todos llevamos un fachito adentro.


